Alberto Beviá, concejal de Esquerra Unida, perteneciente al grupo municipal de EU-UP, denuncia que la reforma del Canastell, presupuestada en 8,4 millones, sigue “atrapada en la burocracia” tres años después de las promesas de Pachi Pascual.
La formación de izquierdas ha mostrado hoy su profunda preocupación por el estado de las infraestructuras educativas en San Vicente del Raspeig. Tras analizar la situación del CIPFP Canastell, del CEIP L’Horta y del IES núm. 6, calificando de “fracaso de gestión” la ejecución del Plan Edificant por parte del equipo de gobierno del Partido Popular.
El concejal Alberto Beviá ha recordado que el alcalde, Pachi Pascual, se comprometió en mayo de 2023 a “terminar todas las obras pendientes” para eliminar los barracones. “La realidad hoy es que el Canastell, un centro emblemático para la provincia, sigue siendo una incógnita. Se venden ‘pasos adelante’ en la redacción de proyectos que nunca terminan de convertirse en ladrillos”, ha señalado Beviá.
El Canastell: 8,4 millones de euros “en el aire”. A pesar de que en abril de 2024 se anunció la adjudicación de la redacción del proyecto por casi 300.000 euros, la reforma integral del CIPFP Canastell —que incluye una nueva nave taller y la ampliación del aulario con 4.300 metros cuadrados— sigue en fase de supervisión.
“Es un proyecto que empezó a gestarse en 2021. Llevamos años escuchando que el Canastell será un referente, pero mientras tanto, alumnado y profesorado conviven con la falta de espacio y unas instalaciones que se quedan pequeñas ante la demanda de la Formación Profesional”, denuncia el concejal de Esquerra Unida. “Tener el dinero aprobado y la competencia delegada no sirve de nada si el Ayuntamiento es incapaz de agilizar la licitación de las obras”.
“Menos fotos y más gestión”
Desde Esquerra Unida insisten en que San Vicente, con más de 60.000 habitantes, no puede permitirse que sus centros educativos sean “promesas de campaña permanentes”.
“El PP criticaba con dureza la lentitud del pasado, pero ahora que tienen el mando en el Ayuntamiento y en la Generalitat, el Plan Edificant sigue sin arrancar de verdad. Las familias, el alumnado y docentes ya no quieren más anuncios de ‘adjudicación de redacción’; quieren ver las máquinas trabajando”, concluye Alberto Beviá.
La formación exige al alcalde y concejal de Urbanismo una hoja de ruta con plazos de ejecución reales y el compromiso de que no se perderá ni un euro de la financiación autonómica por la “desidia administrativa” local.









































