El Ayuntamiento propone cambios en la ubicación del mercadillo para mejorar la seguridad y el tránsito y facilitar su limpieza

  • Con la reordenación, los puestos se concentrarán en el aparcamiento del apeadero, la calle Castella y la avenida Primero de Mayo, desde el cruce con la calle Madrid 
  • La concejalía de Ocupación de Vía Pública abre un periodo de información y presentación de alegaciones para los 72 puestos de venta con autorización vigente

El Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig ha propuesto desplazar parcialmente el emplazamiento del mercado ambulante que se celebra los sábados por la mañana en el entorno de la avenida Primero de Mayo para mejorar la seguridad y la movilidad de vehículos y peatones y optimizar la prestación de los servicios municipales. 

Con la nueva reordenación planteada, los 72 puestos de venta con autorización vigente se distribuirán entre el aparcamiento del apeadero, la calle Castella y el tramo de la avenida Primero de Mayo que va desde el cruce con las calles Madrid y Bazán.

La propuesta, impulsada desde la concejalía de Ocupación de Vía Pública, se someterá a un trámite de audiencia a partir del día siguiente de la notificación que recibirán cada uno de los afectados. Los titulares de los espacios de venta podrán consultar la información y presentar alegaciones, que serán estudiadas por los técnicos municipales.

La concejal de Ocupación de Vía Pública, Isabel Domínguez, ha explicado que “la iniciativa da respuesta a las peticiones de los vecinos, que exigían una nueva reordenación tanto para la mejora del tráfico y la reducción del impacto sobre los vados, como para una gestión más eficiente de la limpieza y de la recogida de los residuos que se generan”.

Ventajas 

Desde el departamento de Ocupación de Vía Pública se propone una nueva configuración del mercadillo en las siguientes vías: y la totalidad del aparcamiento del apeadero; la calle Castella, entre Pedro Maltés y Primero de Mayo; y la avenida Primero de Mayo, en el tramo comprendido entre la Ronda Oeste y las calles Pardo Bazán y Madrid, manteniendo libre la intersección con esta última. En el estacionamiento se concentrarán las paradas de productos de alimentación para facilitar la instalación de tomas de agua que den servicio a estos espacios. 

En el informe técnico se especifica que el motivo principal de esta propuesta radica en las dificultades que se producen en la fase de recogida de residuos, una vez finalizada la actividad del mercadillo, por la dispersidad de los puestos distribuidos en distintas calles, que permanecen abiertas al tráfico. A ello se añade el elevado consumo de recursos. 

La concentración del mercadillo en la zona propuesta permitiría evitar el cierre de parkings privados y recuperar plazas de estacionamiento, favoreciendo a los residentes de la zona. Otras ventajas son la reducción y concentración de los niveles de ruido en las primeras horas de la mañana, la optimización de la limpieza, que podría realizarse con menos recursos y en un tiempo más reducido, y la mejora de la cobertura policial.

Además, se favorecerá a los propios comerciantes al ofrecer un espacio de atención a los clientes más concentrado y accesible y potenciar la llegada de visitantes de municipios cercanos por la proximidad del apeadero. 

También se ha valorado minimizar los riesgos de accidentes, al reducirse el área de actuación y tratarse de una zona de menor densidad de tráfico y facilitar la circulación por las calles Madrid y Pérez Galdós durante las horas de celebración del mercadillo para evitar rodeos innecesarios a los vecinos. Otro de los efectos será la simplificación de la señalización y los cortes de tráfico, que quedarían reducidos a dos puntos principales.