El PSOE pide una ordenanza de protección del arbolado urbano y de interés local

Los socialistas impulsan una moción con el objetivo de evitar más talas indiscriminadas de ejemplares sanos a causa de obras de reurbanización

El grupo municipal socialista ha presentado para el pleno del próximo miércoles, 29 de julio, una moción que tiene como objetivo impulsar una ordenanza de protección del arbolado urbano de interés local de San Vicente del Raspeig.

Los socialistas consideran indispensable la creación de este texto para que, no solo regule los requisitos y el procedimiento para incorporar ejemplares de interés local al inventario del Centro de Investigación de Experiencias Forestales (CIEF) de la Generalitat, sino que establezca los protocolos de protección del árbol de obligado cumplimiento frente a las obras públicas e identifique claramente las responsabilidades de conservación de las áreas de Medio Ambiente y de Parques y Jardines.

La concejala del PSOE, María Jesús Moreno, ha justificado el impulso de esta moción para poner fin a talas “no justificadas de arbolado urbano”, ya que en los últimos meses “estamos siendo testigos de una honda preocupación social generada por la pérdida sistemática de masa arbórea madura con motivo del desarrollo de diversas obras municipales, remodelaciones de viales y proyectos de reurbanización de espacios públicos”.

A su juicio, la edil cree “absolutamente necesario” la elaboración de una Ordenanza Municipal de Protección del Arbolado Urbano “para exigir que los criterios constructivos o de comodidad en la ejecución de la obra pública no prevalezcan sobre el diseño sostenible y la conservación de los árboles preexistentes”.

Y es que el municipio cuenta con un planeamiento urbanístico que regula el patrimonio arquitectónico, pero carece de un marco jurídico normativo moderno, transversal y específico que blinde el arbolado ante los proyectos de obra y reforma urbana. La ordenanza vigente actualmente fue aprobada hace más de tres décadas. Desde entonces han cambiado la legislación ambiental, el conocimiento técnico y los retos que afrontan nuestras ciudades.

“Es urgente e inaplazable asegurar que cualquier intervención en la vía pública o en parcelas dotacionales se diseñe respetando la vida de los ejemplares sanos y maduros, exigiendo estudios de impacto botánico previos e imponiendo medidas compensatorias rigurosas cuando la pérdida resulte técnicamente inevitable”, agrega Moreno.

Ante laincompatibilidad del diseño frente a la conservación se ha de priorizar la conservación de nuestro patrimonio verde