Cuando hablamos de educación pública, hablamos de algo muy sencillo de entender: que todos los niños, niñas y jóvenes de San Vicente del Raspeig tengan las mismas oportunidades.
Hablamos de que da igual el barrio en el que vivas o la situación económica de tu familia. Que todos puedan aprender en condiciones dignas, con los recursos necesarios y en centros adecuados.
Por eso llevamos al pleno una moción muy clara: pedir más profesorado, mejores condiciones en los centros educativos y más inversión para que la educación pública esté a la altura de lo que nuestras familias merecen.
Y por eso también es importante decirlo: el Partido Popular y Vox votaron en contra.
Votaron en contra de pedir que las sustituciones del profesorado se cubran a tiempo. En contra de reforzar el personal de apoyo. En contra de bajar ratios en las aulas. En contra de mejorar los centros educativos.
Todo esto no son grandes titulares. Es el día a día de muchas familias en San Vicente.
Porque la comunidad educativa lleva tiempo diciendo lo mismo: faltan recursos, faltan apoyos y hay centros que necesitan mejoras urgentes.
Y cuando faltan recursos, pasa algo muy claro: quienes más lo notan son los niños y niñas que más ayuda necesitan.
Una buena educación no es solo tener un aula y un profesor. Es poder atender a cada alumno como necesita. Es tener orientadores, especialistas, apoyo educativo. Es poder trabajar con calma, sin aulas saturadas.
También es tener centros en condiciones. Porque no es normal que haya alumnado pasando calor en mayo o junio, o frío en invierno. No es normal en 2026. Y no debería ser aceptable para nadie.
A todo esto se suma algo que muchas veces no se ve tanto: el bienestar emocional. Los colegios e institutos también son espacios donde nuestros jóvenes necesitan apoyo, acompañamiento y seguridad. Y eso también requiere recursos.
Y mientras todo esto pasa, desde la Conselleria se lanzan mensajes que no ayudan. Se habla de límites, de recortes, de que no hay dinero suficiente. Incluso se plantea que para mejorar unas cosas hay que renunciar a otras.
Pero la realidad es otra: no podemos elegir entre mejorar la educación o mejorar las condiciones del profesorado. Necesitamos ambas cosas.
Y tampoco vale usar siempre la excusa de la falta de financiación cuando al mismo tiempo se rechazan propuestas que traerían más recursos a la Comunitat Valenciana.
Al final, todo esto tiene consecuencias muy concretas aquí, en San Vicente. En cada aula con demasiados alumnos. En cada sustitución que tarda en llegar. En cada centro que necesita mejoras.
Desde el Ayuntamiento no tenemos todas las competencias, pero sí tenemos algo muy importante: la responsabilidad de defender a nuestras familias.
Por eso presentamos la moción. Y por eso vamos a seguir insistiendo.
Porque esto no va de política partidista. Va de algo mucho más importante: de decidir qué futuro queremos para nuestros hijos e hijas.
Y nosotros lo tenemos claro. Queremos una educación pública fuerte, bien cuidada y de calidad en San Vicente del Raspeig.
Asun París, portavoz Grupo Municipal PSOE








































