Han pasado ya casi tres años desde que PP y VOX accedieron al gobierno municipal y, sin embargo, el discurso sigue siendo el mismo: la herencia recibida. Cada vez que algo no funciona, la responsabilidad se traslada al anterior equipo de gobierno. Un recurso cómodo, repetido y, a estas alturas, poco creíble.
Se quejan cuando las cosas no les salen bien. Se quejan del recibo de la basura, disparado tras aprobar, con nuestro voto en contra, una nueva ordenanza. Se quejan de las tasas que pretenden cobrar a los hosteleros por mesas y sillas en las terrazas. Se quejan de la falta de personal en algunos departamentos municipales. Curiosamente, todas estas cuestiones eran problemas que prometieron resolver “rápidamente” cuando estaban en la oposición. Hoy, incapaces de cumplir lo prometido, optan por descargar su incompetencia en la famosa herencia recibida.
Pero no toda la herencia parece molestarles. De la parte positiva, del aspecto económico, no dicen absolutamente nada. Se encontraron un ayuntamiento saneado, con recursos suficientes para acometer obras y afrontar las necesidades del municipio. Esa herencia sí les resulta útil, aunque prefieran no mencionarla.
Conviene recordar que, durante su último mandato, el Partido Popular dejó un ayuntamiento con más de 13 millones de euros de deuda con entidades bancarias. Una deuda que hubo que asumir y pagar para poder garantizar el funcionamiento municipal y atender las necesidades de la ciudadanía. De esa herencia, la que ellos dejaron, no hablan nunca.
A día de hoy, muchas de sus promesas electorales han quedado en eso: promesas. Y con el tiempo de mandato que resta, todo apunta a que no podrán cumplirlas. La justificación vuelve a ser la misma: la herencia recibida. Un argumento agotado que ya no tapa la falta de gestión ni la ausencia de resultados.
Eso sí, hubo una decisión que afrontaron sin titubeos desde el primer día: la subida de los sueldos de los cargos políticos en un 20%. Una propuesta presentada por el PP y apoyada por sus socios de VOX, que pese a sus supuestas discrepancias siguen sosteniendo al gobierno municipal, justificando con excusas una gestión que no da la talla.
Gobernar implica asumir responsabilidades, no buscar culpables permanentes en el pasado. Y cuando la herencia solo se menciona para tapar errores, deja de ser una explicación para convertirse en una coartada.
Alberto Beviá Orts
Concejal de Esquerra Unida
GM Esquerra Unida-Podem










































