Desde que PP y VOX asumieron el gobierno municipal de San Vicente del Raspeig, las decisiones adoptadas han seguido una línea clara: incrementar la presión fiscal y eliminar políticas que protegían al tejido económico y social del municipio, todo ello sin ofrecer alternativas justas ni dialogadas.
La subida de la tasa de basuras es el ejemplo más sangrante. Una decisión que ha situado a San Vicente entre las ciudades con el recibo más caro de España. El PP y VOX han renunciado deliberadamente a aplicar una tasa más justa, social y progresiva, optando por el camino más fácil: que pague todo el mundo por igual, sin tener en cuenta renta, situación familiar o capacidad económica.
Desde Esquerra Unida–Podem hemos presentado propuestas concretas y viables para aliviar este recibo, especialmente para los colectivos más vulnerables. Sin embargo, ninguna ha sido tomada en consideración, evidenciando una preocupante falta de voluntad política para buscar soluciones más equitativas.
A ello se suma la ordenanza de mesas y sillas, que ha generado un fuerte malestar en el sector hostelero. La eliminación del factor reductor por permanencia implica cobrar como si las terrazas se utilizaran todo el año en las mismas condiciones. Esta medida no mejora el espacio público: recauda, castigando a bares y restaurantes que generan empleo y vida en nuestras calles.
Tampoco se entiende la eliminación de los Bonos Comercio, una iniciativa eficaz, bien valorada por la ciudadanía y fundamental para dinamizar el comercio de proximidad. Suprimirlos supone dar la espalda a los pequeños comercios y renunciar a una política pública que funcionaba y beneficiaba directamente a San Vicente.
El balance es claro: más presión fiscal, menos apoyo a la economía local y nula sensibilidad social. Un modelo de gobierno que olvida que detrás de cada tasa y cada ordenanza hay personas, familias y pequeños negocios.
Y como colofón, aunque no fue la última decisión sino la primera, conviene recordarlo: PP y VOX iniciaron el mandato subiendo el sueldo de los políticos un 20%. Un gesto que marca prioridades y contrasta con las cargas que hoy se imponen a la ciudadanía.
Gobernar es elegir, y en San Vicente el actual gobierno municipal ha elegido apretarle el cinturón a la población mientras se lo afloja a sí mismo. Desde Esquerra Unida-Podem seguiremos defendiendo un modelo más justo, dialogante y comprometido con nuestros vecinos y vecinas.
Alberto Beviá Orts, concejal Esquerra Unida-Podem










































