El Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig da el primer paso para implantar una red de cámaras de vigilancia del tráfico

La apuesta municipal avanza hacia un modelo de ciudad más habitable y segura con tecnología destinada a mejorar la circulación y la seguridad vial

El Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig ha dado el primer paso para la futura implantación de una red de cámaras de videovigilancia destinada al control de la seguridad vial y el tráfico rodado. En la última Junta de Gobierno Local el equipo de Gobierno ha aprobado la contratación de un estudio técnico que permitirá analizar los sistemas existentes y definir las necesidades para desarrollar una infraestructura integral, adaptada a las características del municipio.

El contrato cuenta con un presupuesto máximo de 14.500 euros y un plazo de ejecución de tres meses desde su adjudicación. Su objetivo es disponer de un proyecto que determine la viabilidad técnica y económica de la futura red y sirva de base para una posterior licitación de su suministro, instalación y puesta en funcionamiento.

El concejal de Seguridad, Adrián García, ha destacado la importancia de esta iniciativa para avanzar hacia una gestión más eficiente de la movilidad urbana. El edil ha adelantado que “queremos dotar a San Vicente de una herramienta que permita a la Policía Local mejorar el control del tráfico y disponer de más recursos para gestionar la seguridad vial y este primer análisis, nos permitirá conocer qué infraestructura necesitamos, cómo aprovechar los sistemas que ya existen y cuál es la inversión necesaria para desarrollar el proyecto”, ha señalado.

Equipos y ubicaciones de la futura red

El trabajo comenzará con un inventario de las cámaras y los sistemas de videovigilancia instalados actualmente en la vía pública. El Ayuntamiento dispone de equipos implantados a través de diferentes proyectos municipales que, en algunos casos, funcionan de manera independiente, presentan incompatibilidades tecnológicas o necesitan actualizarse. El análisis permitirá conocer su estado y estudiar la conveniencia de integrarlos en la futura infraestructura.

A partir de esta evaluación, la empresa adjudicataria elaborará un proyecto técnico que definirá la arquitectura del sistema, los equipos necesarios, las infraestructuras de conexión y las posibles ubicaciones de las cámaras, en coordinación con la Policía Local y los departamentos municipales implicados. El diseño podrá contemplar tecnologías como cámaras con reconocimiento óptico de matrículas (OCR) o sistemas térmicos, según las necesidades detectadas y la idoneidad de cada solución.

El documento incluirá también una estimación detallada de los costes de instalación, asesoramiento, formación y mantenimiento, los requisitos técnicos de los equipos, con previsión de futuras ampliaciones, y un calendario de ejecución por fases. Asimismo, establecerá cómo gestionar la información obtenida y qué medios técnicos y profesionales serán necesarios para garantizar el funcionamiento del conjunto.

Como resultado, se redactará un modelo de pliego de prescripciones técnicas que podrá servir, bajo supervisión municipal, para preparar la futura contratación de la instalación. Este documento recogerá las condiciones que deberán cumplir las empresas licitadoras e incluirá previsiones sobre la formación del personal municipal y el mantenimiento posterior del sistema durante cuatro años.

Herramienta de apoyo a la Policía Local

La iniciativa se enmarca en la apuesta municipal por avanzar hacia un modelo de ciudad más habitable y más segura mediante la incorporación de tecnología que contribuya a mejorar la gestión de la circulación y la seguridad vial. La futura red estará orientada a apoyar las funciones de la Policía Local en el control del tráfico, la vigilancia de las vías y la gestión de la movilidad.

García ha aclarado que “además del propósito de mejorar la supervisión de la circulación y la seguridad vial en el municipio, la información audiovisual que recogerá este sistema de cámaras podrá servir para el esclarecimiento de hechos delictivos por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tal como exitosamente se está haciendo en otras localidades que cuentan con esta instalación”.

El estudio tendrá un objeto diferenciado del proyecto municipal de implantación de las Zonas de Bajas Emisiones, cuyas cámaras están orientadas al control de accesos y a objetivos medioambientales, como la mejora de la calidad del aire. En este caso, el propósito es mejorar la supervisión de la circulación y la seguridad vial en el municipio.

Una vez finalizado, el proyecto se remitirá al departamento municipal competente para continuar su tramitación administrativa y, en su caso, impulsar la correspondiente contratación e inversión. La aprobación actual definirá la planificación técnica y económica necesaria para definir y preparar ese despliegue.