El análisis del primer trimestre de 2026 en la Comisión de Sugerencias y Reclamaciones muestra que un total de 46 solicitudes sobre las 80 registradas siguen sin resolverse y que las sugerencias de la ciudadanía han quedado en cifras testimoniales. Además, áreas clave como Infraestructuras, Servicios Urbanos (limpieza) y Tráfico acumulan severos retrasos e incidencias ignoradas.
Esquerra Unida ha remitido al departamento de Participación Ciudadana una batería de propuestas de mejora tras examinar el informe del primer trimestre de la Comisión Especial de Sugerencias y Reclamaciones (CESURE). Frente al discurso triunfalista del equipo de gobierno, los datos del informe oficial —cuyo riguroso trabajo técnico de recopilación administrativa pone en valor la formación— confirman la falta de eficacia operativa en la resolución de los problemas cotidianos.
A pesar de presumir de responder telemáticamente a la mayoría de los escritos, la realidad es que un total de 46 solicitudes de las 80 tramitadas no quedan resueltas de manera efectiva dentro del trimestre (sumando expedientes en proceso, en estudio, archivados o desestimados). “Enviar un acuse de recibo telemático no equivale a reparar una acera, solucionar la señalización o limpiar un espacio público”, señalan desde EU, destacando que áreas como Infraestructuras y Limpieza concentran el mayor volumen de quejas vecinales.
Especialmente preocupante es que un total de 6 quejas ni siquiera han sido abordadas por las concejalías responsables, mientras que otras 8 se desestiman por criterio técnico sin ofrecer alternativas al vecino. A ello se suma la pérdida del carácter propositivo del órgano, donde un total de 78 expedientes corresponden a quejas y tan solo 2 a sugerencias presentadas por la ciudadanía.
Para revertir esta dinámica, las medidas trasladadas a Participación Ciudadana plantean protocolos de coordinación preferente en mantenimiento urbano, avisos automáticos de “Inacción Cero” a los 15 días, búsqueda de alternativas a los cierres técnicos, campañas institucionales de difusión y la simplificación del apartado de sugerencias para incentivar las aportaciones vecinales.
“La CESURE debe ser una herramienta de mejora continua y no un mero trámite. San Vicente necesita una gestión ágil que fiscalice de forma estrecha las contratas y garantice el mantenimiento del municipio, superando la tramitación telemática para ofrecer soluciones reales a la ciudadanía”, concluye Alberto Beviá, concejal de Esquerra Unida.







































