La avenida de la Libertad de San Vicente del Raspeig fue escenario ayer de una emotiva imagen de unidad ciudadana. Unas 200 personas se unieron en una cadena humana para arropar al profesorado en su duodécimo día de huelga indefinida por la educación pública valenciana.
Lo que comenzó como una protesta laboral se ha convertido en San Vicente en una lucha transversal. Ayer, numerosos niños y niñas acompañaron a sus maestros junto a sus abuelos y abuelas, quienes también quisieron hacer suyas estas reivindicaciones al entender que “el futuro del pueblo pasa por unas aulas dignas”. Tras la lectura de un manifiesto por parte de docentes de diversos colegios e institutos, la cadena humana se extendió por el centro del municipio bajo los sones tradicionales de la colla de dolçaines i tabals Floreal.
Desde los centros educativos de San Vicente se recalca que, tras doce días desde que comenzara la huelga el pasado 11 de mayo, el espíritu de lucha permanece intacto. “Ver a las familias y a los mayores a nuestro lado nos da la fuerza necesaria para seguir; no es solo por nuestro trabajo, es por las condiciones en las que estudia nuestro alumnado”, explicaron portavoces del colectivo. La jornada sirvió para visibilizar que la comunidad educativa de San Vicente sigue en pie, defendiendo de manera festiva pero firme el derecho a una enseñanza pública de calidad.
Nota de prensa de La Cívica, Escola Valenciana









































