Los cambios contemplan reemplazar los módulos prefabricados inicialmente previstos por una reforma mayor del edificio, así como reparar el techo y eliminar el amianto encontrado
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig ha autorizado iniciar la tramitación de un expediente para la modificación parcial del contrato de obras destinado a la reforma del interior del cuartel de la Guardia Civil del municipio, situado en la calle Poeta Miguel Hernández.
La tramitación, llevada a cabo por el área de Arquitectura, se inició para la sustitución de la implantación de los cuatro módulos prefabricados que estaba previsto instalar en el patio central por las obras de adecuación para uso administrativo de un nuevo espacio, que antes ocupaba una vivienda que se encontraba en desuso. Estas dependencias se sumarán a la reforma interior del ala sur y parte del ala este del edificio.
Los técnicos han informado posteriormente de la necesidad de intervenir sobre otros elementos para atender nuevas necesidades detectadas durante las actuaciones previas a la ejecución de las obras. Por un lado, se procederá a la eliminación de los elementos con amianto que han aparecido y, por otro lado, se intervendrá sobre el sistema estructural y se reparará la cobertura de teja tras los daños detectados durante los últimos episodios de lluvias.
Según las estimaciones realizadas, los trabajos adicionales, presupuestados en 20.000 euros, aumentarán el precio de las obras hasta los 194.000 euros. El incremento de un 12% sobre el precio inicial se ajusta a la normativa vigente sobre contratación pública.
La repercusión económica de la primera modificación para transformar la vivienda liberada en despachos se ajusta al importe destinado inicialmente a los cuatro módulos prefabricados, que finalmente han sido eliminados del proyecto. El sobrecoste, que será asumido por el Ayuntamiento, cubre las actuaciones dirigidas a suprimir materiales con amianto e intervenir en elementos estructurales y en el techado.
El alcalde y concejal de Arquitectura, Pachi Pascual, ha manifestado que “todos los cambios efectuados en la reforma y las mejoras introducidas cuentan con la conformidad de los representantes de la Guardia Civil, con quienes se ha trabajado desde el primer momento para llevar a cabo una reforma que mejore la funcionalidad de los servicios que se prestan a la ciudadanía y haga más cómodo y operativo el trabajo diario de los agentes”.
Pascual ha incidido en que “agilizaremos todo lo posible la reanudación de las obras dada la necesidad de intervenir en esta edificación para poner en valor unas dependencias que llevan muchos años sin recibir inversiones de relieve para su mejora y puesta al día, conforme a unas necesidades y servicios que van creciendo”.
Desde Arquitectura se ha tenido en cuenta que el patio central del inmueble es un espacio esencial para el funcionamiento del acuartelamiento, por lo que la instalación de los cuatro módulos prefabricados comprometería el desarrollo de algunas actividades. Ha favorecido la decisión de dejar libre este espacio el hecho de que, posteriormente a la redacción y aprobación del proyecto, se produjo la desocupación de una vivienda existente en el interior del acuartelamiento con una superficie útil idónea para albergar usos administrativos que es superior a la que aportarían los módulos proyectados inicialmente.







































