● La iniciativa ofrece un formato inmersivo para conocer el día a día de las personas que conviven con esta patología silenciosa
● Atención Primaria y el Servicio de Nefrología del Hospital Doctor Balmis trabajan de forma coordinada en el seguimiento de los pacientes
El Departamento de Salud Alicante-Hospital General se suma al Día Mundial del Riñón con una jornada de sensibilización dirigida a informar a la ciudadanía sobre la importancia de prevenir la enfermedad renal crónica (ERC) y la sencillez de las medidas que contribuyen a reducir su riesgo.
El centro de salud de San Vicente I ha acogido la campaña “Conexiones (In)visibles”, impulsada por diferentes entidades y que, como explica la coordinadora médica del centro, Concepción Sánchez, “ha ofrecido a usuarios y profesionales sanitarios una experiencia de realidad virtual a través de la cual han podido sumergirse en el día a día de una persona con enfermedad renal crónica”.
Mediante un formato inmersivo y visual, la iniciativa ayuda a comprender de forma clara los factores de riesgo de la enfermedad, cómo puede diagnosticarse, la interconexión entre los riñones, el corazón y el metabolismo, y cómo la alteración de uno de estos sistemas puede influir en el resto. La hipertensión y la enfermedad renal crónica están estrechamente vinculadas: la primera empeora la función renal y cardiovascular, y el deterioro renal agrava la hipertensión.
Precisamente, la coordinadora de enfermería del centro de salud, María José Valls, destaca “el importante papel de la Atención Primaria en el manejo de los factores de riesgo, así como en la prevención y educación sanitaria de la población”. Valls recuerda que en pacientes con enfermedad renal crónica, “el seguimiento suele ser compartido entre Atención Primaria y el Servicio de Nefrología del Hospital General Universitario Doctor Balmis, al que se derivan los casos más avanzados o complejos”.
Como apunta el jefe de este servicio, el doctor Javier Pérez Contreras, “trabajamos para dar respuesta al gran problema de salud que representa el aumento progresivo de la enfermedad renal, un proceso grave que en muchos casos obliga a iniciar diálisis o realizar un trasplante de riñón y que tiene un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes, además de importantes costes sanitarios y un aumento de la mortalidad”.

Una enfermedad frecuente
La enfermedad renal crónica afecta en España a 1 de cada 7 adultos y, sin embargo, se estima que dos de cada tres personas que la padecen no lo saben. Este infradiagnóstico se explica, en gran medida, porque se trata de una enfermedad silenciosa en sus fases iniciales, lo que dificulta su detección precoz.
No obstante, el especialista sostiene que “puede diagnosticarse fácilmente a pesar de que en muchos casos no ocasiona síntomas hasta fases muy avanzadas. Una persona puede perder hasta el 90% de su función renal antes de percibir síntomas, pero la enfermedad puede detectarse muchos años antes con análisis sencillos de sangre y orina. Esta detección precoz es clave para frenar la progresión del proceso”.
Asimismo, insiste en que “la prevención es fundamental y, en gran medida, puede lograrse siguiendo recomendaciones sencillas como mantener una alimentación saludable, evitar el sobrepeso, controlar la tensión arterial, hacer ejercicio, no fumar, no automedicarse y vigilar el consumo de sal y los niveles sanguíneos de glucosa y colesterol”.
Este año se conmemora el 20 aniversario del Día Mundial del Riñón, una campaña internacional de concienciación y prevención de las enfermedades renales que se celebra bajo el lema “Salud renal para todos. Cuidando a la gente, protegiendo el planeta”. La iniciativa pone el foco en cómo los riesgos relacionados con el clima (como la contaminación atmosférica, el estrés térmico, la deshidratación o los fenómenos meteorológicos extremos) pueden agravar el riesgo de enfermedad renal crónica y acelerar su progresión.










































